El balance natural que aseguraba la continuidad de la vida en la tierra se ha perdido.
Hoy nos enfrentamos a las consecuencia de siglos de injusticia y abuso: el cambio climático.
La humanidad tiene una última oportunidad de atender el llamado de la Madre Tierra.
Viajamos varios dÃas desde nuestras comunidades hasta Sharm el Sheij, Egipto. Aquà estamos, en la 27va Conferencia de la ONU sobre El Cambio Climático COP27 , con el corazón abierto, los pies en la tierra y la voz fuerte y clara para que se escuche el llamado de nuestra Madre: basta ya de destruir la casa común, es hora de volver a nuestras #RaicesProfundas, de unir nuestros conocimientos culturales para sanar al planeta. No somos islas, estamos interconectados como seres vivos, cada acto en contra de la Madre Tierra es un acto en contra de nosotros y nosotras mismas.
No hay tiempo para más promesas, es nuestro deber histórico preservar la vida en la tierra y para lograrlo es urgente desbloquear el financiamiento directo para las y los verdaderos lÃderes de la acción climática: Los pueblos indÃgenas y comunidades locales.
Nuestro mensaje: Los pueblos indÃgenas cuentan con saberes ancestrales y experiencia práctica sobre sistemas tradicionales de gobernanza, ordenamiento territorial, producción sosteniblede alimentos y conservación del bosque, el agua y la biodiversidad, que deben ser reconocidos como servicios ambientales y son fundamentales para la construcción de soluciones conjuntas para hacerle frente a la crisis climática global.
Urge desbloquear las inversiones directas en los territorios y asegurar que estos proyectos de regeneración y conservación respeten los derechos inherentes de los Guardianes del Bosque sobre la tierra y nos incluya (a representantes legÃtimos de los pueblos indÃgenas y comunidades locales) en todas las etapas del proceso, desde el diseño de los proyectos ambientales (como socios, reconociendo sus Saberes Ancestrales, no como beneficiarios), para que se adapten a las particularidades locales y respeten sus cosmovisiones y conceptos de conservación, agricultura, ecologÃa, desarrollo y economÃa.
EL CUIDO COTIDIANO DE LA MADRE TIERRA
Es parte de la cotidianidad de las mujeres indÃgenas y de comunidades locales el cuido de la producción de alimentos y el mantenimiento de los bosques, las aguas y la biodiversidad.
Mujeres de Utz Che’, ejerciendo labores cotidianas de mantenimiento a las áreas de siembra y conservación. Siguiendo el sistema ancestral de Manejo Forestal Maya. Totonicapán, Guatemala
Defendiendo sus territorios, preparando medicinas a base de plantas sagradas, cantando y danzando para agradecer y pedir protección para sus comunidades, limpiando a machete las parcelas, recolectando semillas en el bosque, secando y desgranando semillas criollas, reforestando, cosechando agua, cosechando los alimentos del huerto. Las mujeres indÃgenas y de comunidades locales ponemos en práctica nuestros saberes ancestrales todos los dÃas y, gracias a esta sensibilidad, paciencia, disciplina y constancia, cultivamos los alimentos sostenibles y conservamos los últimos bosques tropicales del mundo.
A esta COP27 venimos con ejemplos concretos de nuestro servicio ambiental cotidiano. Estamos liderando procesos de rescate de los saberes ancestrales para seguir fortaleciendo nuestras estrategias de resiliencia climática y desarrollo comunitario.
Conoce nuestro programa completo y sigue pendientes de nuestras redes para conocer nuestras historias de resiliencia cultural y climática. Somos #MujeresResilientes @mujeresmesoamericanas